Este procedimiento se usa como prueba de detección temprana para el cáncer de colon. Está dirigido a personas con antecedentes familiares de este tipo de cáncer o mayores de 50 años. Incluye el estudio de episodios de sangrado de recto y diarrea crónica, estudio de dolores abdominales crónicos y el diagnóstico de inflamaciones intestinales.
Debe ser considerada por personas que presentan:
Síntomas gastrointestinales persistentes.
Dispepsia (indigestión) persistente en personas mayores de 55 años o en personas más jóvenes con síntomas de alarma (pérdida de peso inexplicada, anemia, sangrado gastrointestinal).
Reflujo gastroesofágico.
Personas con antecedentes familiares de cáncer de esófago, estómago, colon u otros cánceres gastrointestinales, especialmente si los familiares fueron diagnosticados a una edad temprana.
Síndromes hereditarios como el síndrome de Lynch (cáncer colorrectal hereditario no poliposo) o poliposis adenomatosa familiar (FAP), que aumentan el riesgo de cáncer gastrointestinal.
Anemia por deficiencia de hierro: anemia inexplicada, especialmente en hombres y mujeres postmenopáusicas.
Dificultad para Tragar (Disfagia).
Sospecha de Enfermedad Celíaca.
Poliposis y lesiones precancerosas.
Síntomas de Alarma: pérdida de peso, sangrado, anemia, disfagia, vómitos persistentes.